sábado, 5 de diciembre de 2015


Los bananos son la fruta más popular del mundo. De hecho, el banano no es un árbol sino una hierba alta que crece hasta 15 metros. Se cree que existen casi 1000 variedades de banano en el mundo, subdivididos en 50 grupos. El banano más popular es la variedad conocida como Cavendish,  que se produce para los mercados de exportación.

Se cultivan bananos en más de 150 países, los cuales producen 105 millones de toneladas de fruta al año. El cultivo de los bananos para el consumo local, por lo general, se cultiva en sistemas extensivos tradicionales. Los bananos para postre representan 43 millones de toneladas al año y son de gran importancia económica para muchos países en el Sur. Los bananos para cocinar (plátanos y otros) representan 45 millones de toneladas. Los bananos de consumo local, que son un alimento básico para muchos países tropicales, desempeñan un papel importante en cuanto a la seguridad alimentaria.
Se cree que la referencia escrita más antigua sobre el banano es en sánscrito y data de alrededor del año 500 AC. Algunos horticultores consideran que el banano fue la primera fruta de la tierra. Se originó en el sudeste de Asia, en las selvas de Malasia, Indonesia o las Filipinas, donde muchas variedades de bananos silvestres siguen creciendo hoy en día.  Se les atribuye a  los africanos haberle dado el nombre actual, ya que la palabra banano se deriva del árabe “dedo”. A finales del siglo decimocuarto se empezó a comerciar los bananos a nivel internacional. El desarrollo posterior de los ferrocarriles y los avances tecnológicos en el transporte marítimo refrigerado permitió que los bananos se convirtieran en la fruta más importante en términos globales.




A través de la investigación se ha probado que el consumo de dos bananos provee suficiente energía para realizar un trabajo extenuante de  90 minutos. 


 Por algo el banano es la fruta número 1 que consumen los principales atletas del mundo.Pero la energía no es la única manera en la que nos favorece el banano, también nos puede ayudar a superar o prevenir un número sustancial de enfermedades y malestares, haciendo que su inclusión en nuestra dieta diaria sea una necesidad.

Al compararlo con una manzana, tiene 4 veces mas proteínas, dos veces mas carbohidratos, 3 veces mas fósforo, 5 veces la vitamina A y hierro, y el doble de otras vitaminas y minerales. También es rico en potasio y es uno de los alimentos de mejor valor que se puede encontrar.